La empresa estadounidense de semiconductores AMD registró unos beneficios netos de 1.320 millones de dólares (1.212 millones de euros) para todo 2022, lo que supone una caída del 58 % frente a unos beneficios de 3.162 millones de dólares (2.903 millones de euros) para 2021.
En cuanto a los ingresos, estos alcanzaron los 23.601 millones de dólares (21.667 millones de euros), lo que supone un incremento del 44% respecto a la facturación de 16.434 millones de dólares (15.087 millones de euros) del año anterior.
Solo en el cuarto trimestre del año, el beneficio neto se mantuvo en 21 millones de dólares (19,3 millones de euros), frente al saldo positivo de 974 millones de dólares (894 millones de euros) de un año antes, un 98% menos interanual, según informó por la compañía.
Por su parte, los ingresos trimestrales ascendieron a 5.599 millones de dólares (5.140 millones de euros), lo que supone un incremento respecto a la facturación de 4.826 millones de dólares (4.430 millones de euros) de 2021.
A pesar del aumento de la facturación en 2022, que se explica por el mayor volumen de actividad registrado por las divisiones de circuitos integrados, TI y ‘gaming’ (videojuegos), la recaudación de la división de clientes se redujo un 51%, hasta los 903 millones de dólares ( 829 millones de euros).
Además, el deterioro de los activos intangibles relacionados con la adquisición de Xilinx, otra empresa norteamericana de semiconductores, por parte de AMD, tuvo un impacto negativo en las cuentas de la empresa.
“Aceleramos nuestro impulso en el procesamiento de datos y completamos la adquisición estratégica de Xilinx, diversificando significativamente nuestro negocio”, dijo Lisa Su, presidenta y directora ejecutiva de AMD.
La compañía advierte que en el primer trimestre de 2023 espera ver caer sus ingresos en alrededor de un 10% en comparación con el mismo período de 2022.

