Repsol logró un resultado neto de 4.251 millones de euros en 2022, lo que supone un aumento del 70% respecto al año anterior, en un año marcado por la incertidumbre, la volatilidad y la compleja dinámica de los mercados, derivada de la invasión de Ucrania, según informó La Compañía, que subrayó que el modelo de negocio integrado y el plan estratégico 2021-2025 eran «esenciales» para lograr un desempeño positivo.
A pesar de ello, los beneficios registrados en 2021 y 2022 (6.750 millones de euros) siguen sin compensar las pérdidas de los ejercicios 2019 y 2020 (7.105 millones de euros).
La compañía prevé destinar este año una inversión orgánica histórica de más de 5.000 millones de euros para potenciar su perfil multienergético. El 35% de estas inversiones se destinarán a proyectos bajos en carbono, lo que refuerza, según el grupo, su carácter transformador.
En 2022, Repsol invirtió 4.182 millones de euros para acelerar su transformación, un 40% más que el año anterior, principalmente en la Península Ibérica y Estados Unidos. En concreto, la compañía invirtió 1.400 millones de euros en España durante el año.
Asimismo, la situación de la actividad industrial, derivada de la normativa europea, llevó a la compañía a realizar nuevos ajustes por depreciación del valor contable de sus activos, principalmente de sus refinerías, cuya rentabilidad a largo plazo y competitividad se vería impactada de no ser así. corregir aspectos que pesan sobre el sector en Europa, como la precariedad del entorno empresarial y la presión regulatoria y fiscal.
Estas provisiones explican la mayor parte del resultado específico del ejercicio, que asciende a -2.485 millones de euros.
“Los precios de la energía suben porque crece la demanda, mientras que, contrariamente a la lógica, se imponen dificultades a la producción de determinados productos energéticos. Los altos precios no “cayeron del cielo”, son consecuencia de decisiones incorrectas tomadas en Europa”, ha subrayado el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz.
“Considerar como extraordinaria una ventaja obtenida de un gran esfuerzo de inversión y sancionarla contra quienes importan productos de otros continentes sin crear un solo empleo industrial, es, además de injusto, incomprensible y perjudicial para la economía española”, subrayó. .
Como señaló, el debate social sobre las ganancias corporativas debe contextualizarse.
«Los mensajes populistas solo sirven para dificultar hacer negocios, desconfiar de los inversores, reducir la inversión y la actividad económica, disminuir la recaudación de impuestos y poner en peligro el empleo industrial. Ante estos mensajes, Repsol apuesta por un camino de responsabilidad con la sociedad», ha dicho. .
La compañía también ha señalado que la actividad desarrollada en 2022 supuso la mayor contribución fiscal de su historia, más de 17.000 millones de euros, de los que el 70% se pagó en España (12.000 millones).
AUMENTO DE COMPENSACIÓN BENEFICIARÁ A MÁS DE 520.000 INVERSORES
Además, Repsol anunció un incremento del 11% en la retribución en efectivo de sus accionistas en 2023 y recompró 200 millones de acciones, lo que beneficia a más de 520.000 inversores, la gran mayoría minoritarios y ubicados en España.
En concreto, la retribución en efectivo aumentará un 11% en 2023, hasta 0,70 euros brutos por acción, avanzando así en el objetivo marcado en el Plan Estratégico para 2024.
Con este fin, el pago en efectivo distribuido a los accionistas el pasado mes de enero se incrementó a 0,35 euros brutos por acción, a los que se añadirá un pago adicional de 0,35 euros brutos por acción tras la aprobación por la junta general ordinaria de accionistas de este año.
Además, Repsol ha adelantado tres años su objetivo de recompra y rescate de acciones, alcanzando las 200 millones de acciones recompradas a finales de 2022, cantidad inicialmente prevista para todo el periodo 2021-2025.
Para 2023, Repsol pondrá en marcha un nuevo programa de recompra de acciones y reducción de capital.
Así, el consejo de administración ha acordado implantar un nuevo programa de recompra de acciones propias en 2023 por un máximo de 35 millones de acciones y proponer a la próxima junta general una reducción de capital por recompra de 50 millones de acciones propias.
La deuda neta se ha reducido un 61% en 2022, hasta los 2.256 millones de euros. La liquidez aumenta hasta los 12.022 millones de euros, suficiente para cubrir cuatro veces los vencimientos de la deuda bruta a corto plazo.
Por otro lado, para ayudar a los clientes en un entorno inflacionario, Repsol ha destinado más de 500 millones de euros a descuentos adicionales en carburante en sus estaciones de servicio en España.
Asimismo, Repsol ha realizado un esfuerzo extra en 2022 para garantizar el suministro en España, en un contexto de tensión en los mercados internacionales, y ha destinado más de 2.000 millones de euros a incrementar sus stocks.
“Somos conscientes de que nuestro trabajo es un servicio esencial para la sociedad. Para nosotros es siempre prioritario asumir esta responsabilidad, que surge con mayor trascendencia, si cabe, en momentos difíciles como los que hemos vivido en los últimos años. En 2022 trabajamos para asegurar el suministro, reducir el impacto de la crisis energética en nuestros clientes e invertir en el futuro industrial de España, mientras seguimos reforzando nuestro perfil multinegocio de energías y avanzando en la descarbonización”, ha señalado el consejero delegado de Repsol. .

