El Banco Mundial publicó el martes su informe semestral «Perspectivas de la economía mundial», en el que redujo su estimación del crecimiento del producto interno bruto (PIB) mundial en 1,3 puntos porcentuales, al 1,7 % para 2023.
El presidente de la entidad multilateral, David Malpass, explicó que el deterioro es «generalizado» y que prácticamente todas las regiones del mundo registrarán un menor crecimiento de los ingresos que en la década anterior al Covid-19. El organismo atribuyó esto a los efectos de la inflación, la devaluación de la moneda y los bajos niveles de inversión en las personas y el sector privado.
«La perspectiva es particularmente devastadora para las economías más pobres, donde la reducción de la pobreza se ha estancado», dijo Malpass, y señaló que la deuda en los mercados emergentes y las economías en desarrollo ha alcanzado máximos de 50 años.
Mirando hacia 2024, la perspectiva del Banco Mundial para el mundo en su conjunto se ha recortado en tres décimas, hasta el 2,7%. En cuanto a las economías avanzadas, la caída prevista para 2023 era de 1,7 puntos, hasta el 0,5%, mientras que en 2023 el crecimiento será del 1,6%, tres décimas menos.
En concreto, el organismo espera que Estados Unidos crezca un 0,5% este año y que la zona euro se estanque, lo que en ambos casos supone una revisión a la baja de las previsiones en 1,9 puntos porcentuales. Asimismo, ambos bloques crecerán un 1,6% en 2024, lo que supone un ajuste de cuatro y tres décimas, respectivamente.
“Estados Unidos, la eurozona y China están experimentando un período de debilidad pronunciada, y las consecuencias resultantes están exacerbando otros vientos en contra que enfrentan los mercados emergentes y las economías en desarrollo”, advirtió el Banco Mundial.
De esta manera, la agencia pidió «esfuerzos globales urgentes» para mitigar los riesgos de una recesión global y una crisis de deuda de estos países.

