El Foro Industria y Energía (FIE) informó que, dada la caída del consumo energético en los últimos meses (descendió un 10,1% en noviembre según datos de Red Eléctrica Española), se espera una «recesión leve» a principios de 2023.
En concreto, como ha señalado el economista y miembro del Foro Javier Santacruz, se evidencia un «estancamiento» de la producción industrial que conducirá a futuros problemas de abastecimiento. “La disminución del consumo de energía no condiciona la producción actual y futura, ya que afecta la planificación para los próximos meses”, dijo.
Los expertos utilizan el consumo de electricidad para medir la actividad económica de un país, lo que sugiere que ha habido una recesión económica en el sector industrial. “La reacción lógica era reducir la factura energética a través de la no producción”, explicó Santacruz.
Además del estancamiento de la producción, otra razón de este descenso del consumo es que las industrias electrointensivas están adoptando modelos de diversificación para lograr el ahorro energético, ya sea accediendo a subvenciones para instalaciones solares fotovoltaicas, o utilizando otros sistemas de autoconsumo como los pequeños plantas de biomasa.
La catedrática de Economía Aplicada de la Universidad de León y miembro de la FIE, Nuria G. Rabanal, ha explicado que, ante la subida del precio de fuentes energéticas todavía imprescindibles como el gas natural, es «necesario» impulsar la búsqueda de alternativas en fuentes renovables.
“La crisis energética provocada por el aumento exponencial del precio del gas hace más evidente que nunca la necesidad de acelerar el proceso de transición energética. Las fuentes renovables son una herramienta fundamental para la sostenibilidad del sistema, tanto desde el punto de vista económico y ambiental, como para el futuro de la industria”, expresaron desde el Foro Industrial.

