La nueva ley de movilidad sostenible incrementará la financiación del transporte urbano en una horquilla de entre 200 y 250 millones de euros anuales, o entre 600 y 650 millones, según el informe económico del anteproyecto de ley, al que tuvo acceso Europa Press.
La ley, aprobada recientemente por el Consejo de Ministros y que el Gobierno prevé que entre en vigor en 2024, establece que sus recursos se constituirán, exclusivamente, dentro del presupuesto general del Estado, y sólo podrán ser incrementados con otros ingresos tributarios. .
Sabiendo que ya ha asumido que parte del aumento de la recaudación del impuesto verde se destinará a la promoción del transporte público en las zonas urbanas, el ministerio estima que la cantidad necesaria a la que se refiere la ley será del orden de los 600 a 650 millones anuales, lo que supone un incremento de entre 200 y 250 millones de euros en la dotación actual.
Además, el Estado puede contribuir a la financiación de servicios de transporte o movilidad que contribuyan a la consecución de los objetivos de descarbonización, calidad del aire, protección social o protección de los territorios afectados por el desafío demográfico, aunque estos no se presten en zonas urbanas. áreas .
L’un des objectifs prioritaires de la norme est de moderniser la mobilité avec les nouvelles technologies et de contribuer à la décarbonisation des transports, responsables en Espagne de 27 % des gaz à effet de serre, cinq points au-dessus de la moyenne de l ‘Unión Europea.
UN MILLÓN DE EUROS PARA 532 NUEVOS EMPLEOS
Además, el proyecto de ley incluye nuevos puestos de trabajo para hacer frente a todas las nuevas tareas que conlleva la norma, 52 precisamente, con un coste estimado de más de un millón de euros. Estos cargos se enmarcan en un Foro Administrativo de Movilidad Sostenible y un Consejo Superior de Movilidad Sostenible, así como en otros ámbitos del transporte.
Para llevar a cabo este refuerzo de la plantilla, la ley prevé una «derogación» de las reglas fijadas por los presupuestos generales del Estado, que indica que cualquier nueva actuación propuesta por los departamentos ministeriales no puede dar lugar a un incremento neto de los gastos de personal superior al el autorizado.
No obstante, el borrador precisa que no se plantea de inmediato una reestructuración o la creación de nuevos puestos de trabajo, sino que se procederá a tal efecto cuando corresponda actualizar la estructura del decreto del propio ministerio, siempre que cuente con las autorizaciones necesarias.
En este sentido, la asignación de los recursos señalados no necesariamente tiene que producirse en el momento de la entrada en vigor de la ley (prevista para 2024), sino que puede ser progresiva, en un plazo estimado de cinco años, ya que todos los las actividades previstas no pueden desplegarse desde el momento inicial y, en algunos casos, la propia ley prevé períodos transitorios.

