El Estado holandés reducirá su participación en el banco ABN Amro, que actualmente controla hasta el 56,3%, por debajo del 50% mediante la venta de las acciones que ostenta la entidad pública NL Financial Investments, un holding económico e industrial.
El plan de enajenación será llevado a cabo por Citigroup Global Markets Europe, mientras que Rothschild & Co. actuará como asesor financiero.
El origen de la presencia del Estado en la entidad financiera se remonta a la crisis de 2008, cuando la rescató con 22.000 millones de euros para evitar su quiebra. Después de eso, ABN Amro pasó de ser uno de los bancos más grandes del mundo a un banco centrado en su negocio en los Países Bajos.
El gobierno holandés comenzó a deshacerse de su participación en la empresa en 2015, cuando vendió el 23% de sus acciones y ABN Amro volvió a cotizar en bolsa. Posteriormente, en septiembre de 2017, se deshizo de otro 7% por 1.500 millones de euros.

