El Gobierno uruguayo ha anunciado una rebaja del precio de los carburantes a partir del 1 de enero de 2023, que supondrá una rebaja de 3 pesos uruguayos (0,07 euros) para la gasolina y de 6 pesos (0,15 euros) en el caso del diésel.
Durante una rueda de prensa, el ministro de Industria, Energía y Minas de Uruguay, Omar Paganini, señaló que los precios han bajado en las últimas semanas y, por ello, el Gobierno ha decidido aprobar una rebaja «significativa» que representa una «buena noticia» para familias y empresas, ya que implica «alivio» para el consumo y la producción.
Así, un litro de gasolina en Uruguay costará a partir de enero 71,89 pesos uruguayos (1,73 euros) frente a los 74,88 pesos que costaba hasta ahora (1,80). Por su parte, el litro de gasóleo estará a 58,99 pesos uruguayos (1,43), frente a los 64,99 actuales (1,57 euros).
En el caso de las gasolinas, este es el tercer recorte del gobierno en los últimos seis meses, mientras que el diesel se mantuvo congelado a pesar de las fuertes alzas en el mercado internacional. «La política de combustible de este gobierno es un éxito», dijo Paganini.

