La compleja red de corrupción ligada al exsecretario mexicano de Seguridad Pública, Genaro García Luna, continúa revelándose con la aparición de otra figura relevante. El 3 de junio de 2026, la Fiscalía General de la República (FGR) arrestó a Antonio Molina Díaz, excoordinador general de Prevención y Readaptación Social, debido a su posible intervención en el desvío de recursos públicos durante la edificación de ocho Centros Federales de Readaptación Social (CEFEREOS) entre los años 2013 y 2018.
Señalamientos por presunta mala administración de fondos públicos
A Molina se le señala de haber intervenido en el desvío de fondos públicos dentro de un entramado financiero encabezado por García Luna. La investigación subraya su intervención en la autorización de contratos que rebasaron los 5,000 millones de pesos, recursos que presuntamente habrían sido movilizados al extranjero por los socios cercanos de García Luna, Jonathan Alexis Weinberg y Mauricio Samuel Weinberg. Dichos contratos abarcaron la edificación de prisiones federales en Durango, Oaxaca, Morelos, Chiapas, Guanajuato, Sonora y Michoacán. De acuerdo con la FGR, ese dinero fue canalizado a través de intermediarios fraudulentos.
Detención en Ciudad de México
Agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) detuvieron a Molina en la colonia Anáhuac, dentro de la alcaldía Miguel Hidalgo en la Ciudad de México, donde las autoridades incautaron diversas identificaciones apócrifas, varios teléfonos móviles y una suma no especificada de dinero en efectivo tanto en pesos mexicanos como en dólares estadounidenses; posteriormente, Molina fue llevado al Centro de Justicia Penal Federal ubicado en el CEFERESO No. 1, reconocido como «Altiplano,» en el Estado de México.
Antecedentes de Actividad Delictiva
Antes de este caso, Molina había desempeñado funciones en el Instituto Nacional de Migración (INM), donde asumía la responsabilidad del control y la supervisión migratoria. Durante su periodo en esa institución, se le vinculó con la tragedia ocurrida en 2023 en Ciudad Juárez, cuando un incendio dentro de un centro de detención provocó la muerte de 40 personas y dejó a otras 27 con heridas de gravedad. Aunque Molina fue objeto de escrutinio legal por aquel suceso, no fue arrestado entonces y consiguió mantenerse en libertad mientras el proceso avanzaba.
Alcances Más Extensos de la Investigación
Esta reciente aprehensión se integra en una investigación más amplia sobre presuntos actos de corrupción que involucran a García Luna, varias dependencias federales y empresas relacionadas. Entre las firmas señaladas figura Nunvav Inc., que en 2012 obtuvo contratos por un monto total de 233 millones de dólares del organismo encargado de la administración de las prisiones federales (OADPRS). Dichos recursos, según se alega, habrían sido canalizados hacia García Luna y su red.
La Expansión de la Corrupción
El caso de Molina es uno de los muchos vinculados a esta extensa investigación, que ahora incluye a más de 60 funcionarios. Las continuas investigaciones realizadas por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) subrayan la complejidad de la red de corrupción de García Luna, que operó en múltiples sectores y aparentemente alcanzó los niveles más altos del gobierno durante administraciones pasadas.
La detención revela cuán arraigada está la corrupción en el sistema penal y de seguridad de México, y abre serias dudas sobre los mecanismos de vigilancia, la responsabilidad institucional y las consecuencias duraderas que estos actos pueden tener en la confianza ciudadana.
Origen: EL PAÍS – consulte en https://elpais.com/mexico/2026-06-04/la-fiscalia-detiene-al-excoordinador-de-prisiones-federales-por-una-trama-de-corrupcion-ligada-a-genaro-garcia-luna.html

