El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, reivindicó este martes la independencia y el papel de los empresarios españoles y criticó el trato «injusto» que reciben tras librarse de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), aprobada este martes en el Consejo de Ministros.
En ese sentido, señaló que los empresarios nunca se han levantado de la mesa y lamentó que «cuando uno hace tratos porque le parecen buenos, los llaman héroes y los consideran, con lealtad institucional, que otro trato no es bueno, inmediatamente llaman asqueroso.»
Así lo pronunció este martes durante su participación en una reunión organizada por el grupo Joly en Málaga, ciudad donde el pasado domingo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se dirigió a la patronal para pedirles «coherencia» y «responsabilidad». .
Garamendi defendió su visión del Estado y de la lealtad institucional que conlleva la CEOE y que es «la base de la democracia», «aunque se diga lo contrario». ‘Los empresarios son los artífices del trabajo del Estado del bienestar’, ha dicho, y ha señalado que el mundo empresarial ‘siempre funciona en positivo’ y es lo que genera riqueza y empleo en un país; «Y nunca nos rendiremos, incluso si dicen que estamos en contra».
El Consejo de Ministros avaló este martes la subida del SMI en un 8% hasta situarlo en 1.080 euros, una subida que el Gobierno cerró con los sindicatos pero sin la CEOE, que apostaba por una subida del 4%. En este sentido, indicó que este pacto “no es diálogo social, es una responsabilidad del Gobierno, previa consulta a los agentes sociales”, y ahí repercutió, “los empresarios nunca se levantaron de la mesa”.
“Lo que pasó -añadió- es que el gobierno hizo caso omiso de los acuerdos que firmamos y que luego cambiaron, entonces es como ‘siento pero hago lo que quiero’”, lamentó Garamendi, quien criticó, entre otros, al ministro de Trabajo. , Yolanda Díaz, “desconoció el artículo 51 que firmamos en la reforma laboral”; lo que provocó una pérdida de confianza, dijo.
Con este comunicado, el presidente de la patronal se refería a la modificación transaccional presentada a la ley laboral, que permite a la inspección de trabajo y seguridad social pronunciarse sobre la concurrencia de las causas señaladas por la empresa en caso de despido colectivo en primera instancia. instancia. comunicación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE). La reforma supone una modificación del artículo 51.2 del Estatuto de los Trabajadores relativo al despido colectivo.
Este cambio llevó a la patronal a romper el diálogo con el Ministerio de Trabajo, que quedó “invalidado como interlocutor fiable” para la CEOE.
Garamendi también indicó que el día anterior a la reunión del SMI, a las diez de la noche, desconocían la propuesta que el Gobierno iba a poner sobre la mesa.
El presidente de los Empresarios ha explicado que la CEOE había enviado al Gobierno una propuesta para subir el salario mínimo un 4% en la que también planteaba dos cuestiones clave: la situación del sector rural, con un gasto vertiginoso, y con los mercados públicos, ya que la El SMI ha aumentado un 45% en tres años mientras estos han permanecido paralizados.
Y es que, según él, el acuerdo de renta no se puede discutir en diciembre, «no es un acuerdo a seis meses» -cuando se celebrarán las elecciones generales-, «es un tema de mucho más recorrido donde la lógica es que a la mesa se sienten los partidos llamados a gobernar este país”, refrendando la presencia del PP “y más partidos que den estabilidad al país”.
Durante su intervención en el foro, el presidente de la CEOE defendió la labor de los empresarios durante la crisis de 2008 y la pandemia, y marcó como retos de España la digitalización, la economía circular y la inversión en innovación, destacando la importancia de la formación en vinculación con el trabajo .
Asimismo, reconoció que lo que más le preocupa en estos momentos es «la estabilidad política y social». En este sentido, dijo que “no todas las políticas que van en la dirección de una radicalización de la sociedad son buenas”.
«Defendemos la Constitución del 78 y seguiremos trabajando por ese camino, y para eso queremos diálogo, seguridad jurídica, estabilidad y calidad en la norma», subrayó, y agregó que no cree «que el mejor camino sea como es ahora».

