El Ministerio de Trabajo y Economía Social se reunirá este martes únicamente con CCOO y UGT para tratar la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para este año ante la negativa de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) a asistir a la reunión.
La reunión, convocada para las 11:00 horas de hoy, estará presidida por el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, con la participación de CCOO, la secretaria de Acción Sindical, Mari Cruz Vicente, mientras que, en representación de la UGT, estará presente su secretario general adjunto de Política Sindical, Fernando Luján.
La CEOE anunció anoche que no participaría en la reunión alegando que «no se dan las condiciones» para su participación porque el Gobierno no realizó la preceptiva consulta a los agentes sociales durante el mes de enero, ni realizó una Propuesta de compromiso formal o dado respuesta a lo que los empresarios han hecho en su momento, consistente en un incremento del SMI del 4% para 2023, hasta 1.040 euros brutos mensuales.
La patronal mantiene esta propuesta del 4%, que prevé el establecimiento de un régimen de bonificaciones aplicables al sector agrario y una modificación del reglamento de la ley de contratos del sector público para incidir en el incremento del SMI en los contratos en vigor, según ha informado a Europa Press en las fuentes de la organización de la empresa.
La confederación que preside Antonio Garamendi espera que el ejecutivo le haga llegar formalmente su propuesta de elevación del SMI para que la analice con sus organizaciones miembros.
Hasta el momento solo se ha llevado a cabo una reunión para discutir la suba del SMI para 2023. Fue el pasado 21 de diciembre y el empleador no estuvo presente por su malestar con el trabajo debido a la introducción de una reforma a la Ley del Trabajo que dio a la Inspección de Trabajo control de las causas de los despidos colectivos y hacer coincidir este nombramiento con la celebración del Consejo de Administración de la patronal, el primero tras la reelección de Garamendi como Presidente de la CEOE.
La reunión de este martes se produce después de que los datos adelantados del IPC de enero mostraran que la tasa de inflación interanual subió un ápice hasta el 5,8 % y la inflación subyacente trepó hasta el 7,5 %, su cifra más alta desde diciembre de 1986, lo que llevó a los sindicatos a insistir en la necesidad de subir el SMI ya .
LOS SINDICATOS EXIGEN UN SMI DE 1.100 EUROS MENSUALES
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, considera que el SMI es la medida «más eficaz» para salir de la crisis y «compensar la pérdida de poder adquisitivo» que sufren las familias.
Por ello, se pronunció a favor de subir el SMI en 2023 «hacia el tramo superior» recomendado por los expertos que asesoran al Gobierno en la materia, lo que incrementaría esta renta mínima un 8,2%, hasta los 1.082 euros brutos en 14 tu pagas.
Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño, pidió que se busque un «buen equilibrio» «dentro» del rango de subidas recomendado por los expertos, del 4,6% al 8,2%. que sea compatible con la creación de empleo.
Durante la reunión celebrada el pasado 21 de diciembre, el Gobierno presentó las recomendaciones de la comisión de expertos, que proponía subir el SMI para este ejercicio entre 46 y 82 euros mensuales, lo que situaría esta renta mínima entre 1.046 euros y 1.082 euros . .bruta mensual por catorce cuotas.
CCOO opta por el extremo superior de este rango, 1.082 euros, con posibilidad de ampliarlo hasta los 1.100 euros, cifra que defiende la CGU. La patronal, por su parte, proponía por escrito un incremento del 4%, hasta una cantidad de 1.040 euros brutos mensuales en 14 cuotas.
De momento, el Gobierno ha prorrogado el SMI 2022, en 1.000 euros brutos en 14 cuotas, hasta que se fije la nueva cuantía para este año. El objetivo y el compromiso del ejecutivo es alcanzar el 60% del salario medio español.
Díaz aseguró a finales de 2022 que una vez aprobado el SMI 2023 sería retroactivo al 1 de enero y abrió la puerta a una revisión de esos ingresos a mediados de año, dependiendo del comportamiento de la inflación.

