El director general de GSMA, Mats Granryd, erigió este domingo el Mobile World Congress (MWC, organizado por su entidad junto a Fira de Barcelona) como “una oportunidad para que todos exploren y construyan alianzas”.
Lo dijo en la cena oficial del congreso, ante el rey; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el de la Generalitat, Pere Aragonès; las alcaldesas de Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat, Ada Colau y Núria Marín; la vicepresidenta primera, Nadia Calviño; el director ejecutivo de GSMA, John Hoffman; el presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat; el presidente del Consejo de GSMA, José María Álvarez-Pallete, y la delegada del Gobierno en Cataluña, Maria Eugènia Gay, entre otros.
Señaló que esta edición se centrará en la velocidad y descubrirá la «visión de futuro de los líderes de la industria», así como facilitará la conducción de los negocios y asegurará el valor económico del presente y del futuro.
Además, adelantó que José María Álvarez-Pallete hará este lunes «un anuncio muy importante» que tendrá una gran repercusión, y que los expertos podrán compartir su visión de la industria, ámbito en el que defendió que la colaboración entre sectores y público-privado es fundamental.
Ha añadido que esta edición del MWC también pondrá en foco en el sector del deporte del futuro, y que la edición paralela dedicada a las empresas emergentes, ‘Four Years from Now’ (4YFN), agrupará a un número de líderes del sector empresarial « sin precedente».
«TODO LO QUE PUEDES IMAGINAR ES REAL»
“Todo lo que puedas imaginar es real”, defendió Granryd parafraseando al pintor Pablo Picasso –de quien recordó que este año se cumplen 50 años de su muerte– y animó a los invitados a la cena inaugural a dar rienda suelta a su imaginación.
También recordó que este año se cumplen 50 años de la primera llamada de telefonía móvil, que marcó el «inicio de una cadena de acontecimientos que transformaría profundamente la forma» en que las personas viven, trabajan e interactúan.

