(CNN Español) — El líder indígena de la comunidad lenca, Pablo Hernández, fue baleado este domingo cuando caminaba de su casa a la capilla católica donde era delegado de la palabra de Dios, informó la Red de Defensores de Derechos Humanos, hombre del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Renadh-Cofadeh).

El hecho ocurrió en la comunidad de Tierra Colorada, San Marcos de Caiquín, en el departamento de Lempira, al oeste de Tegucigalpa.

La organización no gubernamental dijo en un comunicado que Hernández fue «atacado por la espalda» por «hombres armados», que aún no han sido identificados.

El director de investigaciones policiales, Rommel Martínez Torrez, dijo este lunes a CNN que ya estaban realizando las primeras investigaciones para dar con los responsables y descubrir las causas de la muerte de la activista.

Berta Oliva, coordinadora general de Cofadeh, dijo en un comunicado que Hernández había denunciado en su despacho meses atrás que era perseguido por ser defensor de los derechos humanos, el medio ambiente y los intereses de la comunidad lenca.

Varias organizaciones de derechos humanos han pedido a las autoridades que esclarezcan el crimen y lleven a los responsables ante la justicia.

Pablo Hernández es el primer activista de derechos humanos asesinado en lo que va de 2022 en Honduras. Pertenecía a la misma etnia indígena que Berta Cáceres, la ambientalista y defensora de los derechos humanos asesinada en marzo de 2016.

Además de defender los derechos humanos y el medio ambiente, Hernández fue director de la radio comunitaria Tenán, la voz indígena lenca, e impulsor de la Universidad Indígena y Popular.

También fue presidente de la Red de Agroecólogos de la Biosfera del Cacique Lempira Señor de las Montañas, cuyo objetivo es defender la selva y el agua en el occidente de Honduras.

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