Renfe fue una de las finalistas para optar al desarrollo y explotación de la primera línea de alta velocidad que se construirá en Canadá, que conectará Toronto y Quebec a partir de 2030, según ha anunciado el Gobierno canadiense.

El operador público ferroviario es uno de los tres únicos consorcios designados por la administración canadiense para participar en un concurso público y desarrollar esta infraestructura en la que Renfe ya tiene experiencia, siendo España uno de los referentes mundiales en alta velocidad.