El Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) ha sido el mecanismo de alivio más utilizado durante la pandemia, afectando a más de la mitad de las empresas del sector de la hostelería, según un informe elaborado por el Colegio de Registradores.
El informe titulado «Repercusiones en las empresas de las medidas de ayuda pública durante la pandemia» indica que nueve de cada diez declarantes de ERTE en su empresa lo han hecho para suspender los contratos de trabajo y tres de cada diez empresas han combinado además esta medida con reducciones de jornada.
Tres de cada cuatro trabajadores de media se vieron afectados en las pymes, y en las grandes empresas el efecto fue significativo pero menor, afectando a menos de la mitad de su plantilla.
En cuanto a la duración media que experimentaron los ERTEs, fueron de media más de 5 meses para las pymes (158 días) y muy similares (167 días) para las grandes empresas. Antes que el resto de sectores, la hostelería utilizó los ERTE en más de la mitad de las empresas declarantes.
En cuanto a los paros laborales por Covid-19 en el personal permanente de las empresas, lideraron la incidencia ciertas actividades con mayor contacto interpersonal, como la Industria Manufacturera (16%) y Actividades de Salud, sobre todo (14,4%), mostrando También hay una fuerte presencia entre las empresas relacionadas con la industria hotelera (12,8%).
El porcentaje medio de personal fijo por empresa afectado por baja laboral por Covid-19 en las pymes fue del 27,5%, o en torno a uno de cada cuatro trabajadores. La misma información para las grandes empresas muestra que la incidencia fue del 16,1%, o alrededor de uno de cada seis trabajadores.
MEDIDAS DE AYUDA RELACIONADAS CON EL ALQUILER
En el caso de los arrendamientos, la proporción de empresas que informaron que brindaron alivio a los inquilinos del número total de empresas que informaron incidentes relacionados con Covid-19 fue muy grande, con un promedio nacional de 20.9%.
En cuanto a la distribución de empresas que se han beneficiado de ayudas públicas para el alquiler de sus locales comerciales, la proporción es mucho menor, siendo la media nacional del 0,3%. A nivel sectorial vuelve a destacar la industria hotelera (1,3%), cuatro veces la media nacional.
TRANSPORTE, EL SECTOR QUE MÁS HA UTILIZADO LAS GARANTÍAS ICO
En cuanto a los avales públicos prestados a través del ICO, destaca el uso en empresas del sector del transporte y el almacenamiento, solicitado por una de cada cuatro personas. Le sigue a gran distancia la hostelería (13,9%), confirmando una vez más el impacto de la pandemia en este sector.
Según declaraciones de la empresa, el porcentaje medio concedido sobre lo solicitado fue del 91% en las pymes y del 89% en las grandes empresas.
EL 42% DE LAS AYUDAS PÚBLICAS SON PRÉSTAMOS Y GARANTÍAS
El tipo de apoyo público más solicitado fue el de préstamos y garantías, que brindó financiamiento directo, con un 42% del apoyo informado.
Otro tipo de ayuda muy utilizado fue el aplazamiento o moratoria de créditos, con un 23%. Menos demandadas, según las empresas, serían las bonificaciones o exoneraciones de la Seguridad Social, con un 5,7%.
Por su parte, la moratoria hipotecaria, aplicada a empresas que habían experimentado una caída de facturación superior al 40%, mostró, según los resultados del informe, el efecto sectorial desigual según la actividad de los declarantes. La industria hotelera (30,6%) resultó ser la más afectada, seguida del comercio (16,7%) y las actividades inmobiliarias (12,5%), sectores especialmente afectados por las restricciones a la movilidad y el acceso del público a sus locales comerciales.
En cuanto a la moratoria de los préstamos sin garantía hipotecaria para cualquier finalidad en el marco de actividades empresariales, destacan las del sector comercio (22,3%). Le sigue la industria hotelera con un 20,8%.
FLEXIBILIZACIÓN Y SUSPENSIÓN DE SUMINISTROS
Las empresas que han solicitado sus contratos de suministro energético en el sector hotelero (34,4%) destacan por su fuerte dependencia del suministro energético debido al uso de maquinaria de alto consumo.
En segundo lugar se encuentra el comercio (18,3%), aunque en menor medida también muy dependiente del consumo energético por sus gastos en climatización e iluminación de locales.