El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido de que la Unión Europea debe hacer sus propios deberes para proteger su industria, ante los planes que potencias mundiales como Estados Unidos y China ya están desplegando para reforzar sus propios sistemas de seguridad productiva.
«Europa debe tomar nota y hacer los deberes en casa», es decir, encontrar la manera de flexibilizar y agilizar las ayudas estatales a la industria, así como la ejecución de los fondos europeos, ha subrayado el presidente.
El objetivo, explicó, es poner todos los fondos europeos existentes al servicio de proteger las economías de los socios europeos y ayudarlos a modernizarse y ser más competitivos. Así, según precisó, podrán ser más autónomos frente a «chantajes» como el que hoy sufre Europa, principalmente en el campo energético tras la guerra de Rusia en Ucrania.
OBJETIVOS DE LA PRESIDENCIA ESPAÑOLA
Sánchez hizo las declaraciones en Zagreb, junto con el primer ministro croata, Andrej Plenkovic, en medio de una gira preparatoria que lo llevará a 15 países antes del inicio de la presidencia española de la UE el 1 de julio.
Durante el primer viaje que comenzó este jueves, Sánchez estuvo en Viena, luego se trasladó a Zagreb y mañana estará en la capital de Eslovenia, Ljubljana. Posteriormente realizará otros cuatro viajes y en cada uno visitará tres países.
Junto a su homólogo croata, Sánchez ha explicado que han cambiado de opinión sobre los objetivos de la presidencia española que se desarrollará durante la segunda mitad del año. «Sobre todo, vine a escuchar cuáles son las prioridades del gobierno croata para que también puedan incluirse en la agenda», dijo.
El jefe del Ejecutivo también indicó que espera que la cumbre entre la UE y la Vecindad Sur, con países de ambas orillas del Mediterráneo, pueda celebrarse en diciembre. El objetivo, según ha señalado, es construir una agenda positiva a ambos lados del Mediterráneo para impulsar el desarrollo económico “en esta parte del mundo”.
En ese sentido, también destacó la celebración, en julio, de la cumbre con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que no se realizaba desde 2015.
VISIÓN MEDITERRÁNEA DEL PACTO MIGRATORIO
Sánchez también discutió con el primer ministro croata su intención de reformar el mercado eléctrico y abordar el pacto de migración y asilo. En este punto, subrayó que los dos países deben aportar una visión “mediterránea” a este debate.
Cree que hay que proponer un acuerdo que mantenga «un equilibrio entre la solidaridad y la responsabilidad», que no divida a los socios europeos y que refuerce la colaboración con los países de origen y tránsito de migrantes. “Esta es la mejor manera de solucionar la migración irregular que pone en riesgo muchas vidas”, dijo.
Finalmente, informó que durante la conversación también se abordó el debate sobre las reglas presupuestarias, la nueva gobernanza económica y finalmente la necesidad de que Europa encuentre nuevos aliados, especialmente en el actual contexto de guerra.