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La Fundación PepsiCo y la Fundación Banco de Alimentos de Madrid han presentado hoy, en su sede y almacén central del Colegio San Fernando de Madrid, el «caso de éxito» de su proyecto colaborativo para impulsar la digitalización del sector terciario.
La iniciativa, pionera en España, nació en noviembre de 2021 como respuesta a la necesidad del banco de hacer frente al aumento de la demanda de alimentos en la Comunidad de Madrid tras la pandemia del covid-19.
En palabras del presidente de la Fundación Banco de Alimentos de Madrid, Francisco García, “se ha iniciado un camino que marca un antes y un después en el funcionamiento del Banco de Alimentos de Madrid, que es el banco más grande de Europa”.
Para PepsiCo, la pandemia “también es un punto de inflexión, y su brazo filantrópico entra en acción con un aporte de $220.000, para que se gestione de manera más eficiente y llegue a un mayor número de voluntarios”.
“Desde la Fundación buscamos soluciones que transformen las comunidades en las que vivimos y trabajamos. A través de este proyecto, podemos tener un impacto positivo contribuyendo a un sistema alimentario más innovador y sostenible y a un mundo más justo”, dice Andrea Pont, Directora de la Fundación PepsiCo para Europa.
El proyecto consistió en la puesta en marcha de una plataforma de gestión comercial para optimizar y automatizar los procesos de compra y entrega a las entidades, la puesta en marcha de una herramienta de análisis de datos más flexible para ayudar a la toma de decisiones y el lanzamiento de una nueva web bamadrid.org, mucho más accesible , conectado y fácil de usar.
El director general de PepsiCo en España, Iker Ganuza, ha señalado que “la digitalización es una tendencia imparable y tras la pandemia no ha hecho más que acelerarse. Todos deberíamos tener acceso a él, porque nos ofrece soluciones y eficiencias que nos preparan mejor para el futuro. Es una inmensa satisfacción haber ayudado a preparar digitalmente el Banco de Alimentos de Madrid para que pueda seguir ayudando a quienes más lo necesitan y evitar el desperdicio de alimentos. El gran impacto positivo, tanto interno como externo, demuestra que este tipo de colaboración entre empresas privadas y ONG funciona y que es necesario construir un sistema alimentario más sostenible y equitativo”.
DIGITALIZACIÓN
Gema Escrivá, directora general de la Fundación Banco de Alimentos de Madrid, ha señalado que “la digitalización ha supuesto un cambio muy profundo en nuestra organización porque ha potenciado el trabajo en equipo y mejorado los procesos; ahora trabajamos con más certeza y con mayor orgullo de propiedad. La digitalización no son solo herramientas tecnológicas, es un cambio cultural muy profundo y necesario para poder dar respuesta a todos los cambios sociales actuales y, sobre todo, es de gran beneficio para las personas más vulnerables para las que trabajamos”.
En concreto, se ha implantado SAGE, una plataforma de gestión para optimizar los procesos financieros y de compras, que van desde la gestión de datos de productos y proveedores hasta la propia compra de alimentos, pasando por los procesos financieros para esta.
Por otro lado, se implementó la herramienta POWERBI para el análisis de datos, lo que permitió, por ejemplo, el acceso diario a toda la información logística. Actualmente, el banco ya está trabajando con nuevos indicadores (tiempo medio de caducidad de los alimentos, días de stock de productos almacenados) y además puede realizar un seguimiento muy detallado de lo que recibe cada una de las entidades para ser muy imparcial en términos de kilos promedio por beneficiario.
Otro de los grandes beneficios para el banco ha sido la reducción de la carga de trabajo manual de cinco horas al mes en la gestión de las solicitudes de voluntariado, pasando de gestionar por correo electrónico a recibir la información directamente desde el formulario web. El trabajo manual en la gestión del proceso de compras también se ha simplificado a unas 40 horas al mes gracias a que SAGE permite el seguimiento y control de los gastos de compras, lo que permite un control presupuestario mucho más automático. El proyecto también ha permitido una mayor productividad de los voluntarios, gracias a un mejor control y mayor rapidez de procesos, como el cálculo de las necesidades alimentarias o el número de beneficiarios teniendo en cuenta altas, bajas y regularizaciones.
Un equipo de voluntarios de TI, el Hub Digital y el Centro Logístico participaron del proyecto, actuando como consultores para transferir conocimientos y acompañarlos en todo el proceso de implementación de los programas. El equipo del banco también visitó el pasado mes de octubre el principal centro logístico de la compañía en Burgos para conocer más sobre la gestión logística en un almacén totalmente automatizado.
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