“Quiero algo así para la revista tapas», me decía Andrés, su director, el recetario que me editó Capital Animal en las manos.

De niño me pedían aliñar ensaladas con mis manitas y amasarlas, untadas con aceite, sal y vinagre; Las ensaladas siempre fueron un éxito por este pequeño secreto. Santa Hildegard Von Bingen, una mujer sabia del siglo XII, dice que las ensaladas se digieren mucho mejor si antes se amasan con la vinagreta.

Así que me puse manos a la obra y le pedí a Maria Rosenfeldt que me acompañara en este Paseo madrileño por la cocina vegana.

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