La secretaria confederal de UGT, Patricia Ruiz, indicó este miércoles que el nuevo marco de incentivos a la contratación es positivo «en su conjunto», aunque el sindicato observa «ausencias importantes» en la norma.
UGT considera que «lo más relevante» es «actualizar» los incentivos a la contratación, que se centran en «bonificaciones planas en lugar de porcentajes».
Entre las carencias que percibe el gremio está la falta de mejoras en la rotación o la posibilidad de que pueda dar lugar a una tergiversación de la Ley de Empleo, que es objeto de trámite parlamentario. “Lamentamos y lamentamos que este Real Decreto-Ley haya salido sin diálogo social”, añadió Ruiz.
El sindicato defiende que la mejor política para incentivar la contratación es mejorar la formación, tanto de los trabajadores como de los parados.
Además, UGT reclama una mejora de los servicios públicos, con una «clara» implicación de las comunidades autónomas, y denuncia la saturación de trabajadores encargados de dar trabajo a los parados, con una media de 1.000 personas por cada concejal. , frente a la media europea de 120.
El Consejo de Ministros aprobó este martes la reforma de los incentivos a la contractualización del trabajo, que establece una nueva «tarjeta» de bonificaciones para favorecer la contractualización y el mantenimiento de un empleo estable para todos los trabajadores, pero principalmente para los considerados vulnerables o colectivos de baja empleabilidad, como los parados de larga duración, los jóvenes, las mujeres y las personas con discapacidad.
El nuevo marco de incentivos a la contratación entrará en vigor a partir del 1 de septiembre.