El Gobierno de Asturias expresó este viernes su «enorme satisfacción» por la aprobación, por parte de la Comisión Europea, de una ayuda estatal de 460 millones de euros para apoyar el proyecto de descarbonización de ArcelorMittal en sus principales instalaciones de Gijón.
Según han explicado desde el Principado a través de una nota de prensa, las autoridades comunitarias autorizan así la convocatoria presentada por el Gobierno español para favorecer la producción de acero verde en Asturias, para cuya ejecución es necesario contar con el apoyo de parte de la central ejecutivo con el fin de facilitar el proceso de transición ecológica de la siderurgia integral.
Para el consejero de Industria, Empleo y Promoción Económica de Asturias, Enrique Fernández, esta «buena noticia tan esperada» confirma la apuesta del Gobierno español por la continuidad, a medio y largo plazo, de la siderurgia como uno de los tractores de actividades industriales para la economía asturiana.
“Este es un paso que ahora nos permite tener un horizonte más claro para que Asturias pueda empezar a producir acero limpio y para que ArcelorMittal pueda desarrollar su actividad muchos años más en Asturias”, aseguró el director.
“Esta decisión llega tras un intenso trabajo político y administrativo de varios años, que consistió en primer lugar en convencer a la familia Mittal de que Asturias era el destino ideal para llevar a cabo estas inversiones, y una vez conseguido este objetivo, era necesario trasladar a la Unión Europea la solicitud de autorización para apoyar financieramente a la empresa en sus planes de descarbonización”, agregó el asesor.
HORNO ELÉCTRICO NUEVO
Las ayudas europeas de las que se beneficiará ArcelorMittal tienen como objetivo reducir la dependencia de los combustibles fósiles en sus procesos productivos.
Con los 460 millones de euros de subvención directa a la compañía se financiará la construcción de una planta de mineral de hierro de hidrógeno verde directo, que tendrá una capacidad de producción de 2,3 millones de toneladas anuales, complementada con un horno eléctrico híbrido con una capacidad de 1,1 millones de toneladas La nueva planta sustituirá el alto horno actual por un nuevo horno de arco eléctrico.
El gas natural que se utiliza actualmente en la mezcla se eliminará gradualmente de los procesos de producción de acero. Debería comenzar a operar a fines de 2025 y evitar la liberación de 70,9 millones de toneladas de dióxido de carbono. La ayuda a ArcelorMittal girará en torno al Componente de Descarbonización que fue presentado en Gijón por la ministra de Industria, Reyes Maroto, y por el presidente del Principado, Adrián Barbón.