La Comisión Europea incluyó este martes a Gibraltar en su lista de países de «alto riesgo» de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, una clasificación que no implica sanciones contra los señalados pero que obliga a los bancos europeos a reforzar los controles sobre las transacciones en las que participen clientes o entidades de países del lista.
Además del territorio británico con el que la Unión Europea está ultimando un acuerdo para establecer relaciones bilaterales tras el Brexit, los servicios comunitarios han incluido a Emiratos Árabes Unidos, República Democrática del Congo, Mozambique y la lista negra de Tanzania. Por el contrario, de la lista Nicaragua, Pakistán y Zimbabue.
Bruselas revisa periódicamente la lista y los cambios que propone entrarán automáticamente en vigor al cabo de un mes si el Parlamento Europeo o el Consejo no se pronuncian en contra durante este plazo.
Para su elaboración tiene en cuenta la información facilitada por el Grupo de Acción Financiera Internacional contra el Blanqueo de Capitales (GAFI) sobre los países a los que aplica la “vigilancia reforzada”, pero la UE añade otros países según su propio criterio.
La Comisión Europea dice estar «estrechamente involucrada» en el seguimiento de los países y territorios de esta lista y les ofrece colaboración para reducir los problemas de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, con el objetivo de ayudarles a cumplir con los estándares del GAFI.
Esta colaboración, defendió la comisaria de Servicios Financieros, Mairead McGuiness, “ayudará a los países interesados en sus esfuerzos y protegerá el sistema financiero de la Unión Europea y el buen funcionamiento del mercado único”.