vivimos en un momento marcado por baja rentabilidad e incertidumbres, con episodios de volatilidad e inestabilidad en los mercados. Las principales firmas de analistas informan pronósticos poco halagüeños para la próxima década, con rendimientos reales de las acciones por debajo del 1% en los países desarrollados; y, a pesar de todo, en este contexto se pueden obtener buenos resultados de inversión si apuntamos en la dirección correcta.

es el reclamo de libro inversión patrimonial (Ed. Deusto 2022), de Jaime Alonso Stuyck y prólogo de Francisco García Paramés: ayudar a los gestores de inversiones, pero también a cualquier inversor individual, para navegar en las turbulentas aguas de la gestión patrimonial. Para ello, hay que dejar de lado la obsesión por cronometrar el mercado y centrarse en explotar los ciclos económicos y bursátiles.

Paramés ya lo anticipa: “El buen inversor suele ser un contrapensador, o al menos un pensador inconformista. Mantener una buena estrategia de inversión no significa dejarse llevar por el estado de ánimo del mercado, todo lo contrario.

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