La acción de Repsol ha reflejado la positiva evolución de la compañía durante el año. Las acciones de la compañía subieron un 42,24% en el año, hasta los 14,85 euros por acción a cierre del 30 de diciembre, siendo la tercera compañía del Ibex por revalorización bursátil.
Durante la última sesión bursátil del año, y con un Ibex bajista que perdió más de un punto porcentual, los valores de la firma presidida por Antonio Brufau retrocedieron un 0,90%.
El año 2022 consolida la senda de recuperación iniciada por Repsol el año anterior, tras los números rojos de más de 7.100 millones acumulados en 2019 y 2020.
El ejercicio 2022 también fue decisivo en el desarrollo del plan estratégico 2021-2025, avanzando en la consecución de objetivos clave que aceleraron la transición energética y el perfil multienergético de la compañía, la mejora de su solidez financiera, la retribución al accionista y el compromiso con los empleados , clientes y sociedad.
A lo largo del año, Repsol ha realizado operaciones significativas, asociando a Crédit Agricole Assurances y EIP como socios estratégicos con el 25% de la actividad renovable por 985 millones de euros y EIG, con el 25% de la actividad de Upstream por 4.800 millones de euros.
Estos acuerdos le permiten avanzar en la transición energética, al mismo tiempo que fortalecen su flujo de caja y dan visibilidad al valor de sus actividades, subraya la compañía en su informe anual facilitado a Europa Press.
Con el objetivo de alcanzar cero emisiones netas en 2050, Repsol destinará el 45% de su capital empleado a iniciativas bajas en carbono para 2030, incluyendo alcanzar 20.000 megavatios (MW) de energía renovable para convertirse en un actor global en energías renovables.
A finales de año, Repsol -que ya cuenta con más de 1.600 MW instalados en España, Estados Unidos, Chile y Portugal- dio un paso decisivo en esta ambición, tras adquirir Asterion Energies por 560 millones de euros, sumando una cartera de 7.700 Proyectos de MW en desarrollo, principalmente en España e Italia.
ESFUERZO DE INVERSIÓN
A pesar del complejo entorno económico, marcado por las tensiones internacionales y una mayor presión regulatoria y fiscal en Europa -especialmente hacia la industria energética-, Repsol continuó con su esfuerzo inversor, centrado principalmente en la península Ibérica, para adecuar su transición energética y transformarla en complejos industriales multienergéticos y optimizar su aprovechamiento para asegurar el abastecimiento energético de España, reforzando así su acción de servicio esencial para la sociedad.
AHORRO PARA CONSUMIDORES DE 440 MILLONES
La tensión en el panorama internacional de precios llevó a Repsol a poner en marcha el pasado mes de marzo, antes que cualquier otro operador y anticipándose a la bonificación aprobada por el Estado, medidas para reducir el esfuerzo económico de los consumidores. Desde entonces, los descuentos en combustible han ahorrado casi 440 millones de euros.
Además, la compañía asegura haber realizado «esfuerzos» para paliar las consecuencias que el contexto de precios del mercado de electricidad y gas tiene para sus 1,5 millones de clientes en este negocio.
Los descuentos aumentaron la base de clientes digitales de la compañía a 5,5 millones, habiendo agregado 2,3 millones de nuevos clientes a su aplicación Waylet desde el lanzamiento de la campaña de descuentos.
META: 8 MILLONES DE CLIENTES DIGITALES PARA 2025
Repsol tiene como objetivo llegar a ocho millones de clientes 100% digitales en 2025.
Por otra parte, Repsol también ha cerrado un nuevo acuerdo marco con la representación de los trabajadores en el que se establecen aspectos como incrementos salariales y nuevas fórmulas de teletrabajo.
La evolución de la estrategia de Repsol en 2022 ha sido avalada por agencias de rating como Moody’s o S&P, que han mejorado su rating a largo plazo.
MEJORA DEL FLUJO DE EFECTIVO Y DISMINUCIÓN DE LA DEUDA
Para la compañía también fue especialmente relevante la generación de caja, en un periodo marcado por un entorno inflacionario, que permitió una importante reducción de la deuda y una propuesta de aumento de la retribución al accionista.
La deuda neta se situó en 2.181 millones de euros en septiembre, lo que supone un descenso de 3.581 millones de euros respecto a la registrada a principios de 2022.
Por su parte, la liquidez aumentó hasta los 12.426 millones de euros, suficiente para cubrir 4,81 veces los vencimientos de deuda a corto plazo.
MEJORA LA COMPENSACIÓN AL ACCIONISTA
Esta generación de caja también se ha beneficiado de la mejora de la retribución al accionista, con un incremento de hasta 0,35 euros brutos por acción en efectivo a repartir el próximo mes de enero, y el consejo de administración propondrá a la Junta General de Accionistas de 2023 un pago adicional de 0,35€ brutos adicionales por acción.
Así, la retribución efectiva en 2023 aumentará un 11%, hasta 0,70 euros brutos por acción y se adelantará el objetivo de retribución previsto en el Plan Estratégico para el año 2024.
Además, Repsol anticipará en tres años su objetivo de recompra y amortización de acciones, con planes de alcanzar a finales de este año los 200 millones de acciones amortizadas establecidas para todo el periodo 2021-2025.