El secretario general de CCOO, Unai Sordo, está «prácticamente convencido» de que la negociación de la segunda fase de la reforma del sistema de pensiones se alargará hasta 2023, porque «no hay tiempo material» para cerrar un expediente como «complejo» antes de que finalice el año.
«La negociación ha sido muy lenta en el último mes y todavía hay muchos temas por resolver, por lo que creo que es poco realista pensar que se resolverán esta semana», dijo Sordo el lunes, en una entrevista con ENR. , recogido por Europa Press.
El dirigente de CCOO indicó que en estas negociaciones se abordan «temas de gran interés» para los sindicatos, entre los que citó las mejoras de ingresos para la Seguridad Social, la eliminación del techo a las bases máximas de cotización, la mejora de las pensiones o la ampliación del mecanismo de equidad intergeneracional.
Sin embargo, Sordo considera que estas medidas están «muy compartidas» dentro de la mesa de diálogo, salvo una que «desvirtúa la negociación» y es la relativa al plazo de cómputo.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha propuesto a los agentes sociales ampliar progresivamente el plazo de cálculo de la pensión hasta los 30 años, pero descartando los dos peores años de cotización, lo que supondría que la pensión se calcularía con los mejores 28 años de aportes por un período total de 30 años.
Sordo recordó este lunes que los sindicatos se oponen a esta medida, entre otras razones, porque «no hay consenso político» y tampoco figura en las recomendaciones del Pacto de Toledo.
El secretario general de CCOO restó importancia al retraso de las conversaciones y defendió que una reforma «con efectos en las próximas décadas» requiere «negociación y acuerdo político». Además, no cree que el retraso afecte el desembolso de los fondos de la UE.
LA SEGURIDAD SOCIAL VE PROLONGADA LA NEGOCIACIÓN HASTA 2023
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones no descarta que la segunda parte de la reforma de las pensiones, que se refiere a la supresión del techo de las bases máximas y de la pensión máxima y la mejora de la cobertura de las diferencias de cotización por irregularidades carreras, supera el plazo inicial que se había comunicado en Bruselas, el 31 de diciembre, con el objetivo de que su aprobación se base en un acuerdo con los agentes sociales.
Así lo informaron el pasado viernes fuentes del departamento que dirige José Luis Escrivá a Europa Press, aunque insisten en que aún no han renunciado a tener a tiempo esta reforma y que, si se supera, no habría problema con la Comisión de la Unión Europea, igual que no la hubo cuando se acordó la reforma del nuevo sistema de cotización de los autónomos unas semanas más tarde de lo establecido en el plan de recuperación.
Para el ministerio, lo importante es que esta segunda parte de la reforma previsional es fruto de un acuerdo con los sindicatos y la patronal, como lo fue la primera parte de la reforma, que establecía, entre otras medidas, la revalorización anual de las pensiones. con el IPC.
Sobre la mesa está la propuesta que el Gobierno presentó a CCOO, UGT, CEOE y Cepyme a finales de noviembre. En dicha propuesta inicial, el ejecutivo proponía a los agentes sociales una ampliación gradual del periodo de cálculo de la pensión de 25 a 30 años, descartando los dos peores años de cotización, de modo que la pensión se calcule con los mejores 28 años de cotización en una duración total. de 30 años.
En términos concretos, según la propuesta inicial del Gobierno, el planteamiento del Gobierno es que el plazo de cómputo se amplíe en cinco meses cada año del periodo 2027-2038, pudiendo el trabajador elegir los tres meses más favorables a su cotización y descartar dos
A los sindicatos no les gustó nada esta propuesta, no solo porque acababa de finalizar la prórroga anterior, que situaba el plazo de cómputo en 25 años, sino también porque no cuenta con el apoyo político suficiente, ni dentro del Parlamento ni dentro del propio ejecutivo. .coalición.
La Seguridad Social, por su parte, sostiene que esta propuesta no se recogió «en la manga», ya que la ampliación de los años que se toman para calcular la pensión es un compromiso adquirido en el Plan de Recuperación enviado a Bruselas.
En cuanto al incremento de las bases máximas de cotización, otro de los objetivos de esta segunda reforma, el documento inicial del Gobierno menciona la posibilidad de vincular la evolución de las bases máximas de cotización al criterio de revalorización de las pensiones, es decir, al IPC medio anual -sobre el año de los doce meses a diciembre, más un incremento anual adicional de 1.154 puntos entre 2025 y 2050.
Así, entre 2025 y 2050, se propone que las leyes de hacienda de cada año sean las que fijen el incremento de las bases máximas teniendo en cuenta los parámetros anteriores (el IPC y el incremento adicional de 1.154 puntos). Si la inflación media tomada como referencia para la revalorización de las pensiones es negativa, sólo se aplicará el incremento adicional de 1.154 puntos.
Este aumento de las bases máximas de cotización vendría acompañado de un aumento de la pensión máxima, pero no en la misma proporción. Así, el Gobierno propone que la pensión máxima aumente también entre 2025 y 2050 con la inflación de referencia establecida para las pensiones contributivas y la pensión mínima (IPC media de los doce meses anteriores a diciembre), incrementada en un porcentaje adicional de 0,115 puntos, por tanto inferior a la propuesta para las bases máximas.
A partir de 2050, el ministerio propone que, en el marco del diálogo social, se determine el incremento adicional a aplicar a la pensión máxima «hasta alcanzar un incremento real acumulativo del 30%».
Como también se propone para las bases máximas, si la inflación de referencia es negativa, la pensión máxima sólo aumentará en el incremento adicional establecido (0,115 puntos hasta 2050, según la propuesta del Gobierno).
La Seguridad Social también ha realizado mejoras en la mesa de diálogo social para cubrir las brechas de cotización a efectos de cobrar las pensiones y reducir la brecha de género existente en el monto de las pensiones.
Inicialmente, el ministerio planteó que, cuando la brecha pensional entre hombres y mujeres fuera igual o superior al 5%, en los meses en que no hubiera obligación de cotizar, estas brechas se integrarían en la cuota mensual 49 a 72 con el 60% de la base mínima de cotización entre todas las existentes en un momento dado.
Posteriormente, el Gobierno propuso reforzar la cobertura de la diferencia de cotización, aumentando al 80% el porcentaje de la base mínima entre 49 y 72 meses para mujeres entre 35 y 45 años y hombres que hayan sufrido una interrupción del empleo. durante esos años. tu carrera después de tener un hijo.
Al mismo tiempo, el ministerio también propuso una mejora en la cobertura de los períodos de licencia por cuidado de la familia y la reducción del tiempo de trabajo para el cuidado de los hijos, así como un aumento adicional en el ajuste anual del suplemento por brecha de género entre 2024 y 2025.
Este complemento, en vigor desde febrero del año pasado, consiste actualmente en una cantidad a tanto alzado de 28 euros al mes y por hijo, que se aplica desde el primer hijo hasta un máximo de cuatro. Se solicita al mismo tiempo que se solicita la pensión.
Las propuestas del ministerio también contemplan un tratamiento especial para los diferenciales de cotización del grupo de autónomos.