Peter Gabriel regresa como un loco militante

Peter Gabriel es un yayo. Los que crecimos abrazando el rock como un lenguaje contracultural, los que alguna vez llevábamos el pelo largo, éramos indocumentados y daríamos un brinco si el vinilo del hermano mayor de nuestro compañero de clase incluyera la letra.

Muchos de nosotros aprendimos inglés de esta manera y no con Assimil Junior. Estos tipos que hoy están calvos como bolas de billar tienen al exlíder de Génesis en un pedestal. ¿Porque? Porque Peter no se dejó domar. Descubrió el placer de ir contra él y supo manejarlo. No fue absorbido por completo por el éxito de Génesis. No le importó que Phil Collins (72), ahora enfermo de diabetes, el baterista, le quitara la dirección del grupo.

Hildelita Carrera Cedillo
Hildelita Carrera Cedillo