El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido sus reuniones con grandes empresarios e inversores en el Foro Económico de Davos, ya que entiende que es «su deber» como presidente dar «seguridad» y «garantías» a estas compañías y sus empleados en el país.

Así respondió el presidente a las críticas de ERC y Unidas Podemos por sus encuentros con grandes empresas y fondos de inversión en el encuentro económico de Davos la semana pasada. En concreto, Gabriel Rufián (ERC) criticó la reunión del presidente con el consejero delegado de BlackRock, Larry Fink, en plena negociación de la ley de vivienda, por entender que el empresario era «uno de los desahucios más importantes del mundo».