Alcoa indicó que había presentado al comité de empresa de San Cibrao, en Cervo (Lugo), una «propuesta final» que, según defiende, «aumenta las inversiones» en la planta de aluminio y supone una «mayor protección laboral» para los mano de obra, aunque también propone retrasar la puesta en marcha completa de la planta.

La propuesta -señala la empresa en nota de prensa- amplía el período de protección laboral de los trabajadores de la planta de aluminio, garantiza un período durante el cual la electrólisis debe estar operativa y prevé una inversión adicional de 88 millones de dólares en fábrica.