(CNN Español) — Colombia, donde la eutanasia no está sancionada por ley desde 1997, también despenalizada este miércoles suicidio asistido por medico. Ambas prácticas tienen el mismo fin, pero se diferencian en un aspecto: quién provoca realmente la muerte de la persona que ha decidido ejercer el derecho a poner fin a su vida en las condiciones establecidas por la ley.

La Corte Constitucional tomó la decisión luego de una demanda presentada por la firma de abogados DescLAb sobre el Código Penal del país, que establece penas para quienes inciten o ayuden a una persona a cometer suicidio.

¿Qué decía la solicitud?

El artículo 107 del Código Penal prevé una pena de 32 a 108 meses de prisión para quien incite o ayude a una persona a cometer suicidio. En el caso de que estas ayudas tuvieran por objeto «poner fin a sufrimientos intensos derivados de lesiones corporales o enfermedades graves e incurables», la legislación propone que la pena sea de entre 16 y 36 meses de prisión.

El objeto de la demanda, según explica la organización, era que la Corte declarara la «ejecutabilidad condicional» de este artículo, lo que en realidad significa que un profesional médico que asiste a una persona a cometer suicidio bajo determinadas condiciones.

Estas condiciones son las mismas que en el caso de la eutanasia: que la persona manifieste su «consentimiento libre, inequívoco e informado», que padezca una «enfermedad o lesión corporal grave e incurable» o que «pase una prueba física o incompatible con su idea de una vida digna».

La diferencia entre la eutanasia y el suicidio asistido

La eutanasia y el suicidio médicamente asistido tienen el mismo objetivo, explica DescLAB: provocar la muerte de un individuo que reúna las condiciones legales para acceder al procedimiento. La diferencia radica en la causa real de la muerte de la persona. Es decir, en el rol que adopta el médico.

En la eutanasia es el médico quien provoca la muerte de la persona, mientras que en el suicidio médicamente asistido el profesional “presta ayuda o asistencia para que sea la persona quien provoque su muerte”, explica la firma. La persona provoca su muerte con «dosis letales de un fármaco proporcionado o recetado por otra persona».

Mecanismos relacionados con el derecho a una muerte digna en Colombia

Además de la eutanasia y el suicidio médico asistido, Colombia cuenta con otros mecanismos relacionados con el derecho a una muerte digna: acceso a cuidados paliativos y adecuación del esfuerzo terapéutico.

Los cuidados paliativos no provocan ni aceleran la muerte. Su objetivo es aliviar el dolor de las personas con una enfermedad terminal, crónica, degenerativa e irreversible. Dentro de estos cuidados se encuentra lo que se denomina “sedación terminal”.

Otra opción entre las que señala descLAB es la Adaptación del Esfuerzo Terapéutico, que implica “prescindir, limitar o interrumpir tratamientos, fármacos y actos que serán ineficaces o cuyos efectos secundarios no producirán alivio y van en contra de la idea de la dignidad”. del enfermo».

En este caso, la muerte no es inducida, se produce de forma natural, pero puede ser más rápida que si se continuara con el tratamiento. En muchos casos, es complementario a los cuidados paliativos.

Avances en eutanasia en Colombia

En Colombia, la eutanasia está despenalizada desde 1997. Los primeros procesos judiciales se llevaron a cabo en 2015 contra Ovidio González, un hombre de 79 años que padecía cáncer.

Se puede aplicar la eutanasia, según el criterio de la época, siempre que se trate de una enfermedad terminal, exista dolor intenso, la intervención se solicite voluntariamente y sea realizada por un especialista.

Sin embargo, una decisión de la Corte Constitucional en julio pasado amplió el derecho a morir con dignidad mediante la eutanasia a los pacientes que padecen una enfermedad o lesión grave e incurable que les causa un sufrimiento intenso.

En enero, Martha Sepúlveda y Víctor Escobar se convirtieron en los primeros pacientes no terminales en ser sacrificados en el país, dos casos que generaron un intenso debate sobre el derecho a la muerte asistida en la sociedad colombiana.

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